A veces me detengo un momento y miro el suelo.
¿Cuántas veces he pasado por aquí?
Mis pasos no recuerdan los caminos que ha caminado, pero mis ojos se han dejado de sorprender.
Ahora sostengo la rutina que tanto me esforcé en construir.
Ahora el éxito se mide en la capacidad de sostener este mundillo que a diario levanto.
Aquí estoy retomando caminos.